La Justicia Federal rechazó la medida cautelar presentada por los herederos de Juan Manuel de Rosas. El Gobierno Nacional ya tiene el aval para trasladar la histórica pieza desde el Museo Histórico Nacional hacia el Regimiento de Granaderos a Caballo.
En un fallo que reaviva la polémica sobre el patrimonio histórico nacional, la Justicia rechazó este jueves 5 de febrero de 2026 el pedido de frenar el traslado del sable corvo del General José de San Martín. Con esta decisión, el Poder Ejecutivo queda habilitado para llevar adelante el Decreto 81/2026, que dispone el cambio de custodia de la reliquia.
El conflicto legal y político
La controversia comenzó a principios de esta semana cuando el presidente Javier Milei ordenó que el sable abandonara su lugar de exhibición pública en el Museo Histórico Nacional (MHN), donde permanecía desde 2015, para ser resguardado en el Regimiento de Granaderos a Caballo en Palermo.
Los descendientes de la familia Rosas (quienes originalmente donaron la espada al Estado) habían solicitado una cautelar alegando que el traslado violaba la voluntad de los donantes, quienes buscaban que el arma estuviera en un espacio de acceso público y no en una dependencia militar. Sin embargo, el juez actuante consideró que no existe una obligación jurídica ineludible que ate la pieza al museo de forma perpetua.
Reacciones y renuncias
La medida oficial generó un «profundo rechazo» en sectores opositores y asociaciones de historiadores. El Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires emitió un duro comunicado denunciando que la reliquia queda fuera del alcance de la ciudadanía.
La tensión escaló hasta el ámbito institucional con la renuncia indeclinable de María Inés Rodríguez Aguilar, ahora exdirectora del Museo Histórico Nacional, quien se manifestó en contra de la despatrimonialización del museo civil.
Argumentos del Gobierno
Desde la Casa Rosada sostienen que el traslado responde a razones de mejor preservación y seguridad, recordando que el sable sufrió robos en el pasado (1963 y 1965). No obstante, la Justicia ordenó que se presenten informes periódicos y medidas de control estrictos mientras continúe la causa de fondo.
Por el momento, el símbolo máximo de la gesta libertadora se encamina a su nuevo destino en Palermo, bajo custodia de los Granaderos.
